Se utiliza principalmente para formar películas cerámicas en superficies metálicas para mejorar la resistencia a la corrosión, la resistencia al desgaste y la adherencia del recubrimiento del metal.
Los componentes principales del líquido cerámico reaccionan químicamente con la superficie metálica para formar una película cerámica. Este proceso generalmente incluye los siguientes pasos:
Limpieza y activación de la superficie metálica: Los componentes del líquido cerámico pueden eliminar impurezas como el aceite y la oxidación en la superficie metálica, y activar la superficie metálica para aumentar su reactividad.
Reacción de formación de película: la composición en el líquido cerámico reacciona químicamente con la superficie metálica para formar una película cerámica densa. Esta película cerámica está compuesta principalmente de óxido metálico, fosfato, etc., y tiene una buena resistencia a la corrosión, resistencia al desgaste y adherencia al recubrimiento.
Curado y estabilización de la película: la película cerámica se solidifica y estabiliza a cierta temperatura y tiempo, lo que hace que sus propiedades sean más estables y confiables.